Respiración (Pranayama) en Yoga es un método para calmar la mente y el cuerpo, aumentar la energía y mejorar la función pulmonar. Se realiza mediante la respiración profunda y controlada por la nariz, como la respiración diafragmática (inhalando y exhalando por el abdomen) y la respiración nasal alternada (cerrando una fosa nasal y exhalando por la otra). Regula el prana o fuerza vital, lo que ayuda a reducir el estrés y a aumentar la concentración.
Ejercicios comunes de respiración yóguica (pranayama)
1. Respiración diafragmática (respiración abdominal)
Cómo hacerlo: Siéntate o recuéstate cómodamente. Coloca una mano sobre el pecho y la otra sobre el estómago. Inhala lentamente por la nariz; el estómago se expandirá hacia afuera (en lugar del pecho). Exhala lentamente por la boca; el estómago se contraerá. Haz esto de 5 a 10 minutos todos los días.
2. Movimiento de fuelle
Cómo hacerlo: Es energizante y calienta el cuerpo. Inhala y exhala con fuerza, como si tus pulmones funcionaran como fuelles. Esto ayuda a aumentar la capacidad pulmonar y a purificar el cuerpo.
3. Anuloma-biloma (respiración nasal alternada)
Cómo hacerlo: Cierra la fosa nasal izquierda y respira profundamente por la derecha. Cierra la fosa nasal derecha y exhala por la izquierda. Ahora inhala por la izquierda y exhala por la derecha. Repite esto de 10 a 15 veces.
4. Respirar para calmar la mente
Cómo hacerlo: Respira larga y profundamente por la nariz y exhala lentamente. Esto calma la mente y relaja el sistema nervioso, lo que ayuda a reducir el estrés.
¿Por qué es esto importante?
Aumento de energía: Aumenta la capacidad pulmonar y la capacidad del cuerpo para absorber oxígeno.
Paz mental: Reduce el estrés, la ansiedad y ayuda a calmar y concentrar la mente.
Beneficios físicos: Mantiene la frecuencia cardíaca normal y mejora el bienestar general.
Hacer 5 minutos de ejercicios de respiración antes de comenzar las asanas de yoga aumenta la calidad de la práctica y prepara el cuerpo y la mente.